La polilla ha vuelto. Más de un año después.Y siento el ego de quien nunca se fue clamando por ser escuchado. Qué pequeño y qué grande a la vez. Al fin y al cabo las cosas cambian poco. Estoy un poco más contenta o quizás un poco menos triste. O melancólica. Nunca acabé de leer Anatomía de la meloncolía. Quizás es porque nunca acabo nada. O simplemente porque no me da la gana hacerlo. No sé si quiero seguir escribiendo. Mejor sería hacerlo sobre moda o macramé. Me acabaría liando. Lo de comenzar y no acabar nada, decía. Mi sino. Y así pasan los años. Haciendo el pino y cabeza abajo.
domingo, 13 de noviembre de 2011
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)